Hace poco más de una semana, Villanueva salía a la calle para recorrer, de la mano de Raíces de Esperanza, un camino que debe continuar cada día: el de la lucha frente el cáncer.
Una lucha diaria que hoy encuentra en Villanueva del Arzobispo una nueva raíz de fuerza, esperanza y compromiso en esta asociación y su fuerza humana.
Villanueva respondió como pocas veces, demostrando, una vez más, que cuando se trata de ayudar, acompañar y apoyar a colectivos, asociaciones e instituciones, la ciudadanía siempre está a la altura.
Así vivimos una marcha inolvidable, llena de solidaridad y emoción. Juntos cada paso cuenta y cada gesto nos hace más fuertes.






























