El pasado viernes, 28 de agosto, el pueblo de Villanueva del Arzobispo honró la figura de su mártir, el beato Francisco de Paula López Navarrete, con motivo del 90.º aniversario de su asesinato.
El homenaje se llevó a cabo con una pequeña peregrinación y una eucaristía en el lugar donde fue ejecutado, un espacio cargado de historia y significado para nuestro pueblo.
La eucaristía estuvo presidida por nuestro querido padre Pedro Aliaga, acompañado por Juan Carlos Córdoba, párroco villanovense, y Alejandro Ruiz.
Fue un momento de emoción, recogimiento y memoria, en el que Villanueva del Arzobispo volvió a encontrarse con una parte importante de su historia.
28 de Agosto, Día del martirio del Beato Francisco de Paula López Navarrete
Como es tradición, cada año se celebra en el lugar de su martirio la Eucaristía en honor de nuestro amado mártir, el Beato Francisco de Paula López Navarrete, y en recuerdo de sus compañeros mártires.
Este año, con motivo del 90.º aniversario de su martirio, hemos vivido de una manera especialmente significativa esta jornada. Se ha realizado una peregrinación desde la aldea de Gútar hasta el túnel, lugar del martirio, durante la cual hemos elevado nuestras oraciones y hemos rezado juntos el Santo Rosario, caminando como comunidad de fe y haciendo memoria agradecida de nuestros mártires.
La Eucaristía solemne ha estado presidida por el padre Fray Pedro Aliaga, de la Orden Trinitaria, paisano nuestro, y concelebrada por nuestro párroco, Juan Carlos Córdoba Ramos, junto a la ayuda de nuestro seminarista Alejandro.
Con gran afluencia de fieles, cerca de un centenar de personas, hemos celebrado con fe y recogimiento esta Eucaristía, acompañados también por los familiares del Beato Francisco de Paula López Navarrete, cuya presencia ha hecho aún más especial y emotiva esta celebración.
Demos gracias al Señor por este momento de gracia, que nos permite mantener viva la memoria de quienes entregaron su vida por Cristo y por su fe.
Que el testimonio de nuestros mártires nos ayude a fortalecer nuestra propia fe y nos recuerde que la sangre de los mártires siempre es semilla de fe para nuestra Iglesia local y diocesana.
Beato Francisco de Paula López Navarrete y compañeros mártires, rogad por nosotros.







