Hoy, nuestra Ventana Cultural, en su rincón dedicado a la historia, nos trae un artículo de Manuel López Fernández, publicado en el Boletín Oficial de Cronistas, sobre Villanueva del Arzobispo en el año 1963.
Un esbozo de nuestro pueblo en la década de los 60: su situación social, industrial y cultural, y también el suspiro de una época que aún soñaba con que el ferrocarril llegara algún día a Villanueva del Arzobispo.
Encuadernada con unas tapas de cartón azul y con las huellas de alguna gotera cercana, esta memoria nos permite conocer cómo transcurrió aquel año en la vida local.
La Memoria que comprende la gestión administrativa de este Excmo. Ayuntamiento, correspondiente al año 1963, fue redactada y elevada a los centros competentes en cumplimiento de la Circular de la Dirección General de Administración Local de 21 de mayo de 1951 (Boletín Oficial del Estado del 26 de mayo).
Con fecha de abril de 1964, fue aprobada en Pleno en octubre del mismo año.
Capítulo I. Características del municipio
El término municipal se encuentra situado en la sierra de las Cuatro Villas. Destaca la belleza de sus pinares, atravesados por el joven río Guadalquivir, así como el gran Pantano del Tranco, con una capacidad de 500 millones de metros cúbicos.
Las explotaciones forestales alcanzan una extensión de 23.000 hectáreas, correspondientes a los cuatro municipios, y se adjudican, según el municipio, por cantidades que oscilan entre uno y dos millones de pesetas.
La población de la ciudad y su término municipal asciende a 12.546 habitantes de hecho y 13.381 de derecho, lo que supone aproximadamente 69,5 habitantes por kilómetro cuadrado.
El clima es caluroso en verano y moderado en invierno. En los meses de julio y agosto se han llegado a registrar temperaturas de hasta 40 grados a la sombra, mientras que entre diciembre y enero se han alcanzado los cuatro grados bajo cero.
Agricultura
En agricultura destacan las interminables hileras de olivos, cuyo fruto constituye la principal riqueza del término municipal.
Se calcula que existen aproximadamente un millón de olivos, que producen entre 15 y 20 millones de kilos de aceituna. Existen cuatro cooperativas —San José, San Francisco, Vera-Cruz y San Isidro—, además de varios molinos particulares.
Junto a la aceituna, existen unas 2.000 hectáreas dedicadas al cultivo de cereales, con una producción de 7.200 quintales métricos de trigo y otros cereales y leguminosas. También destaca la producción de hortalizas y tubérculos.
Industria
La memoria recoge la queja de que a la localidad no ha llegado ninguno de los planes de Obras, Colonización e Industrialización y lamenta, asimismo, la escasa aportación de la iniciativa privada.
La actividad industrial se basa fundamentalmente en la elaboración y transformación del aceite. Destacan por su importancia las fábricas de jabones y extracción de aceite García Franco Hermanos, S. A., y San Miguel Arcángel, además de las cuatro cooperativas citadas.
Se calcula que en la campaña 1963-64 se han molturado 35 millones de kilos de aceituna, una campaña considerada como «la mejor en lo que va de siglo».
Industrias varias
En 1963 se instaló una gran Aserradora Industrial, montada por la compañía Juan Huertas, S. R. C., destinada a elaborar los productos madereros procedentes de la Sierra de las Cuatro Villas.
Esta empresa emplea a más de 30 obreros, que transforman los troncos procedentes de las cortas en el monte en tablones, traviesas y tablillas para embalajes.
Recientemente se ha terminado la línea eléctrica de 25 kV entre el Pantano del Tranco y Villanueva del Arzobispo, una instalación considerada perfecta y moderna.
Comercio
Se destaca el elevado nivel alcanzado por los establecimientos locales, que, según la memoria, pueden compararse con los mejores de la provincia.
Se citan, entre otros, establecimientos de tejidos como Las Cuatro Villas, Mi Tienda y Juan Reyes Rey; de electrodomésticos, El Arca de Noé y Auto Sport; y de calzado, Inca, por no citar el total de los 296 comercios existentes.
Comunicaciones
La empresa Alsina Graells presta un servicio alterno diario que comunica esta población con Villacarrillo, Torreperogil, Úbeda y Jaén, así como con Beas de Segura y la estación de Vilches.
Tienen concedida licencia municipal de parada 18 taxis de servicio público.
Existe, asimismo, una línea regular de autobuses que, atravesando un pintoresco paisaje incluido en las rutas de turismo, enlaza la ciudad con el Pantano del Tranco, Segura y Cortijos Nuevos.
Ferrocarril Baeza-Utiel
Es de especial importancia la terminación del ferrocarril Baeza-Utiel, que cuenta en la ciudad con una magnífica estación, ya totalmente terminada y dotada de todos los servicios e instalaciones.
Dispone de una completa y moderna «playa» o cargadero de mercancías, con espacio suficiente para andenes secundarios y magníficas posibilidades mercantiles e industriales, ya que se encuentra situada a unos 500 metros de la ciudad.
Según se afirma en un reciente estudio monográfico sobre la ciudad, realizado por D. Miguel Medina Bedmar:
«Desde el punto de vista nacional y estratégico es uno de los tramos que uniría Andalucía con Francia (Baeza-Utiel-Teruel-Alcañiz-Lérida-Saint Girona)…».
Como ferrocarril local, se señala su gran importancia para la provincia de Jaén, ya que atraviesa una extensa zona olivarera que tiene por centro nuestra ciudad, con unas 100.113 hectáreas y una producción media de 34 toneladas.
La zona de cereales cuenta con una extensión cultivada de 118.000 hectáreas y una producción de 25.000.000 de kilogramos de cereal.
Su trazado se desarrolla en las cercanías de las sierras de Segura y Cazorla. El autor argumenta, además, el importante ahorro de kilómetros que supondría para toda esta región hasta llegar a la estación de Baeza.
Cultura
La memoria destaca la importancia concedida a las escuelas rurales, que llegaron hasta los lugares más apartados del término municipal, con un presupuesto de 2.141.995 pesetas.
La Junta Provincial de Construcciones Escolares aportó 750.000 pesetas, la Diputación Provincial 150.000 y el resto procedió de un préstamo del Banco de Crédito Local de España.
Se construyeron seis escuelas rurales y seis viviendas para maestros: dos escuelas y dos viviendas en el Barranco de la Montesina, e igualmente en la Cañada de la Madera y La Herrera.
Con estas actuaciones se esperaba contribuir a disminuir el número de analfabetos entre los habitantes de los cortijos.
Otras obras realizadas fueron la reconstrucción de la ermita de San Blas, junto con una vivienda contigua, por un importe de 173.420 pesetas con cincuenta céntimos.
Dentro del Parque de San Blas se construyó una piscina infantil, se pavimentó parcialmente el parque y se construyó un auditorio, todo ello por un importe de 148.358 pesetas con 68 céntimos.
Biblioteca Pública Municipal
Datos facilitados por la bibliotecaria, Nieves López Pastor.
La Biblioteca Pública Municipal se creó en el año 1935, gracias a la gestión del alcalde, D. Gabriel Tera Arias.
En 1945 la biblioteca se encontraba dispersa y sin ordenación. Gracias a la gestión del alcalde, D. Silvestre Sánchez Cátedra, y de la bibliotecaria, se procedió a la recuperación de los volúmenes. El Pleno concedió un voto de gracia a la bibliotecaria.
La biblioteca sirvió de ayuda a los estudiantes del Colegio de Enseñanza Media Nuestra Señora de la Fuensanta.
El promedio anual de lectores en sala era de 4.000, mientras que el fondo de libros y revistas en 1963 ascendía a 2.531 volúmenes.
Colegio Municipal de Segunda Enseñanza «Nuestra Señora de la Fuensanta»
La memoria define esta institución como de «acreditado prestigio y acrisolada eficacia».
Creada y mantenida por el Excmo. Ayuntamiento, facilitaba los estudios secundarios en la localidad después de muchos años de «duro y sufrido batallar».
A continuación se recoge la relación de alumnos que habían finalizado estudios universitarios, desde el curso 1946-47 hasta el 1962-63.
La relación comienza con cuatro alumnos en el primer curso y alcanza los catorce en el último. Se detallan sus nombres y las carreras finalizadas: abogados, veterinarios, médicos, farmacéuticos, ingenieros, maestros, aparejadores, Filosofía y Letras, entre otras titulaciones.
Una de las profesoras escribió:
«Creemos haber contribuido al mejoramiento de la cultura Patria, en este campo del Colegio de Villanueva del Arzobispo, que con tanto cariño servimos y en el que, con el aliento y apoyo de todos, llevando a los hijos de Villanueva del Arzobispo a puestos diversos de trabajo…».
Banda Municipal de Música
El Excmo. Ayuntamiento, el 1 de noviembre de 1944, reorganizó la Banda Municipal de Música mediante un Reglamento.
La magnífica actuación de esta institución musical había quedado patente en los diferentes certámenes en los que tomó parte.
En el Concurso Provincial de Bandas de Música Civiles, celebrado en Jaén en 1946, participaron las bandas de Alcaudete, Andújar, Martos, Torredonjimeno y Villanueva del Arzobispo. Bajo la dirección de D. Marino Díaz Díaz, la banda obtuvo el Primer Premio, dotado con cinco mil pesetas y un diploma acreditativo.
El 31 de enero de 1955 tomó posesión en propiedad de la plaza de director D. Onofre Prohens Capó.
Bajo su dirección se obtuvieron nuevos galardones. En el Concurso Regional de Bandas de Música Civiles, celebrado en Lucena (Córdoba) el 3 de mayo de 1958, participaron las bandas de Antequera, Alcaudete y Villanueva del Arzobispo.
El tribunal, por unanimidad, concedió el Primer Premio a la Banda de Villanueva del Arzobispo, consistente en diez mil quinientas pesetas en metálico, una Copa de Plata y un diploma.
En el Concurso Provincial de Linares, celebrado en la Plaza de Toros el 27 de agosto de 1961, participaron las bandas municipales de Alcaudete, Andújar, Bailén, Torredonjimeno y Villanueva del Arzobispo, que consiguió nuevamente el Primer Premio, dotado con diez mil pesetas y diploma.
El pueblo de Villanueva recibió triunfalmente a la Banda de Música.
Por último, la memoria señala que funciona una Escuela Municipal de Música, destinada a fomentar el conocimiento del «sublime arte musical», considerado un claro exponente de la cultura de los pueblos.






