Nos quedaba pendiente la crónica de las dos obras que cerraron la XVIII Muestra Local de Teatro, Veraneantes de Alco teatro y La Ola de la EMT dirigida por José Medrano.
Antes de de ver los montajes hacer un breve repaso por una muestra que suma 18 ediciones y que supone un listón de calidad muy alto, con un público que llenó el teatro durante cinco emocionantes veladas donde se pudo ver todo tipo de montajes, desde la propuesta vanguardista de Sueño de una noche de teatro, hasta el humor tradicional de Cristo Vive, pasando por el teatro épico con la Iliada o los montajes propios, la comedia negra Veraneantes y la reflexión sobria de la Ola, que nos acercó más que nunca al teatro social y el reflejo de una realidad cada vez más cercana.
Fueron más de 1200 espectadores que volvieron a demostrar la gran salud del teatro local, lo acertado de las propuestas y el gran trabajo realizado por grupos locales y escuela municipal de teatro.
En lo referente a Veraneantes y La Ola, fueron dos propuestas muy novedosas en estilos antagonicos y con una linea común, la innovación estética y el nuevo lenguaje teatral, reflejado en maneras que se asemejan mucho al cine, trabajo de planos con un lenguaje fresco y real.
Veraneantes, comedia negra de Diego Jiménez, suponía la puesta en común de 9 historias cortas que coinciden en una estación de tren abandonada, allá donde nunca pasa nada, un elogia a las afueras y la búsqueda del ser.
La Ola, nos llevó a la reflexión, al ritmo intenso del teatro y de la transformación continua de personajes e idea común. Una propuesta actual que nos acerca a una idea, la de los nacionalismos, que empieza a tocarnos por cada uno de nuestros poros y que es germen de conflictos y choques culturales.
Gran trabajo de Jose Medrano, que debutaba en la dirección y que supo imprimir un estilo propio que partió del grupo y que transmitió la idea y ritmo al público de manera magistral.