Hoy, en nuestra ventana cultural dedicada a la historia, y para disfrutarla durante este fin de semana veraniego, os proponemos un viaje a la Villanueva del Arzobispo de hace 101 años.
Un artículo de Manuel López Fernández, publicado en el Boletín Oficial de Cronistas, nos ofrece un interesante retrato de aquella Villanueva del Arzobispo: la llegada de los primeros automóviles, el Teatro Martín, la situación económica y política de la época y la vida cotidiana de sus vecinos hace 101 años.
Villanueva del Arzobispo hace un siglo: una mirada a la vida cotidiana de hace 101 años.
¿Cómo se vivía en Villanueva del Arzobispo hace ciento un años?
Pocas personas han logrado superar ese siglo de vida y haber podido transmitir de primera mano sus recuerdos de aquella época. Sus testimonios habrían sido el mejor punto de partida para reconstruir la historia cotidiana de nuestro pueblo.
A falta de esas voces, podemos aproximarnos a aquel tiempo a través de documentos oficiales, actas municipales, boletines y periódicos de la época. Son pequeñas pinceladas que nos permiten comprender cómo los grandes acontecimientos nacionales influyeron en la vida diaria de Villanueva del Arzobispo.
España en un periodo convulso
El comienzo de la década estuvo marcado por uno de los episodios más dramáticos de la historia contemporánea de España: el Desastre de Annual (1921), en el que el ejército español sufrió alrededor de 12.000 bajas y numerosos soldados fueron hechos prisioneros. La magnitud de la tragedia dio lugar a la conocida Comisión Picasso, encargada de investigar las responsabilidades militares.
Poco después, en septiembre de 1923, el general Miguel Primo de Rivera protagonizó el golpe de Estado que suspendió la Constitución e instauró la Dictadura. Como consecuencia, se reorganizaron los ayuntamientos de toda España. En Villanueva del Arzobispo presidió el acto de constitución el teniente de la Guardia Civil Braulio Aranguren Alcántara, siendo nombrado alcalde Manuel Bedmar Lombardo.
En 1925, la actualidad nacional estuvo marcada por acontecimientos como el embargo de los bienes del escritor Vicente Blasco Ibáñez, debido a sus críticas al Gobierno; el ascenso de Francisco Franco al mando del Tercio de Marruecos; la conferencia hispano-francesa sobre el conflicto marroquí; el éxito militar del desembarco de Alhucemas; y el fallecimiento de dos figuras clave de la política española: Pablo Iglesias, fundador del PSOE, y Antonio Maura, uno de los principales líderes conservadores de la Restauración.
El dolor de Annual en las familias villanovenses
La Guerra de África dejó una profunda huella en Villanueva del Arzobispo. Durante 1925 fueron numerosos los jóvenes declarados prófugos del servicio militar. El Boletín Oficial de la Provincia de Jaén, de 6 de junio de ese año, publicó los nombres de estos soldados, junto con los de sus padres y domicilios, una práctica que se repitió en numerosas localidades de la provincia.
El miedo a ser enviados a Marruecos, donde ya habían fallecido miles de soldados españoles, explica en gran medida este fenómeno.
Entre los villanovenses desaparecidos o fallecidos figuran Luis García Burgos, cuyos padres residían en la calle Puerta Mina; José Martínez Fernández, de la calle San Antonio; y Juan Sánchez Fernández, vecino de la calle Arquillo, todos ellos nacidos en 1899 y pertenecientes a la quinta de 1920. También aparecen Tomás Pinel Yeste, de la calle San Pedro, y Sebastián Gallego Manjón, de la calle Nueva, nacidos en 1898.
Sin duda, el número real de víctimas fue superior, por lo que el Desastre de Annual llevó el dolor a numerosas familias villanovenses.
Especialmente significativa resulta la nota de transcripción correspondiente a Juan Yeste Fernández, soldado del Regimiento de Cazadores de Alcántara, expedida por la Dirección General de los Registros y del Notariado, en la que se certifica oficialmente su desaparición para proceder a la inscripción de su defunción.
Sería de gran interés realizar un estudio que recopilase a todos los vecinos fallecidos en la Guerra de Cuba, el Desastre de Annual y la Guerra Civil, tres conflictos que dejaron una profunda huella en la memoria de muchas familias, que en ocasiones ni siquiera llegaron a conocer el lugar donde murieron sus seres queridos.
La vida municipal
La Corporación Municipal estaba presidida por el alcalde Tomás Marín Bueno (menor) y formada por los concejales Miguel Bueno Bueno, Agustín Sánchez y Sánchez, Juan Muñoz Sánchez, Francisco del Sol Nieto, Juan Carrillo Muñoz, Vicente Peña Vélez, Jacinto Herreros Luna, Enrique Bueno Bueno, Manuel Muñoz Rodríguez y José María López Fernández.
Entre los asuntos tratados figuraba un llamamiento a los anteriores alcaldes para que rindieran las cuentas municipales correspondientes a los años comprendidos entre 1917 y 1924, aún pendientes de presentación.
También se recibió un telegrama del gobernador civil solicitando la asistencia del Ayuntamiento a la manifestación monárquica y patriótica celebrada en Madrid el 23 de octubre, con motivo del santo del rey.
Urbanismo y mejoras para la población
Durante aquellos años continuaban las peticiones vecinales para mejorar la localidad.
Se cedieron gratuitamente 90 metros cuadrados de terreno para construir viviendas destinadas a quince obreros en la calle Príncipe y Fuentecillas, gracias a la aportación de Pedro Porlán y Juan A. Soler.
Francisco Marín Sánchez solicitó una permuta de terrenos en el antiguo convento de San Francisco, mientras que fue denegada la petición de José Moreno para construir al final del Caberuelo por su proximidad a una era de trillar.
Los vecinos reclamaban la instalación de un brazo de alumbrado en la última vivienda de la calle Cánovas, en dirección a Beas; la reforma de la fuente de la calle Gitanos; el derribo del Torreón situado bajo la iglesia parroquial para construir un nuevo pilar con las aguas de la fuente pública; la continuación de las obras del puente de la carretera de Sorihuela y el traslado del despacho municipal de carnes ubicado en los bajos del Ayuntamiento por razones higiénicas.
También comenzaron las obras promovidas por los vecinos Coronel, Martos y Navarrete para dotar a la ciudad de una moderna panificadora equipada con los sistemas más avanzados de higiene y calidad.
Entre otros acuerdos municipales destacan la construcción de un nuevo evacuatorio en sustitución del existente en el Callejón de los Toriles; la declaración de utilidad pública de terrenos en las cañadas de la Fuensanta y de la Madera para el camino de Jesús del Monte; la renuncia del alcalde y del primer teniente de alcalde, siendo nombrado Florencio Ibáñez Montoya; la reorganización de las comisiones municipales y la concesión del título de Bienhechor de la Patria al general Primo de Rivera, acuerdo que fue comunicado por telégrafo.
Los primeros automóviles
El automóvil comenzaba ya a formar parte de la vida cotidiana.
Pedro Sánchez Castillo solicitó un duplicado de su permiso de conducción de vehículos a motor de tercera categoría, expedido originalmente el 7 de agosto de 1915 con el número 47, tras haberlo extraviado.
Por su parte, Esteban Bueno y Bueno pidió un duplicado del permiso de circulación de su automóvil Overland, matrícula J-486, también por pérdida de la documentación.
El Guadalquivir y los proyectos industriales
Ildefonso Yeste López tramitó un expediente para acreditar la posesión de una finca situada en el paraje de El Horcajo y pago de Arroturas.
Por otra parte, quedó caducado el expediente promovido por el vecino de Madrid Carlos de Barbería y Cortijo, posteriormente vinculado a la Sociedad Minera del Toro, mediante el cual pretendía obtener autorización para aprovechar un caudal de 3.000 litros por segundo del río Guadalquivir con el fin de producir energía eléctrica destinada a usos industriales.
Sanidad, patrimonio y actividad económica
El segundo teniente de alcalde en funciones, Justo Gallardo Gómez, publicó las normas para las subastas de arbitrios sobre puestos públicos y para el servicio de degüello de reses en el matadero municipal durante el periodo 1925-1928.
En la Notaría salió igualmente a subasta una vivienda situada en la calle Santa Ana.
Tomó posesión como inspector municipal de Sanidad Isaías Ramírez Rodríguez, de 48 años. Curiosamente, la prensa de su ciudad natal, Cabra, también recogía por esas fechas la boda del oficial de la Guardia Civil Francisco López Pastor, actuando como madrina su hermana Nieves López Pastor.
El Carnaval y el Teatro Martín
El Carnaval ocupaba un lugar destacado en la vida social de Villanueva del Arzobispo. Las comparsas llenaban las calles de sátira y humor, mientras que el Paseo y los bailes del Teatro Martín constituían el centro de la actividad festiva.
La importancia del teatro en la localidad quedó reflejada incluso en la prensa nacional. En febrero de 1925, el diario ABC, dentro de su sección de provincias, publicaba la siguiente reseña:
«En el Teatro Martín de Villanueva del Arzobispo, la Compañía de Rodríguez Espinosa ha estrenado Los chatos y Cancionera, que han constituido grandes triunfos para la primera actriz, Anita Rodríguez, y el primer actor, José Espinosa.»
Este tipo de referencias demuestra el dinamismo cultural de Villanueva ya hace un siglo, cuando el teatro constituía uno de los principales espacios de encuentro y ocio para los vecinos.
Al final de esta serie de artículos se incluirá la bibliografía utilizada y las distintas aportaciones documentales que han servido para reconstruir estos episodios de la historia local.
Fuente: M. L. F.




