Carácter, fuerza, pasión, vocación. Eso era Isabel Nogueras Sánchez. La última vez que estuve con ella fue el jueves. Un grupo de jóvenes visitaba el Ayuntamiento con motivo del Día de la Constitución. Allí estaba Isabel, cercana como siempre, interesándose por ellos: por cómo veían el Ayuntamiento, por cómo veían la vida. El Ayuntamiento fue tu casa durante los últimos veinte años, Isabel, y antes de eso ya habías dejado tu sello en tantos colectivos. Recuerdo aquella primera vez en el AMPA del colegio Fuensanta, cuando hablamos de crear la escuela de teatro. Me entendiste al momento, me cogiste de la mano… y también me tirabas de las orejas cuando hacía falta. Cuando tenías que decirme las cosas, me las decías sin miedo y con la verdad por delante. A veces discutíamos, a veces nos reíamos, pero siempre había una palabra de fondo: Villanueva del Arzobispo. Creo que así te despidieron ayer: familiares, amigos, compañeros, políticos… A veces enfrentados, a veces de la ma...